martes, 31 de marzo de 2020

Acontecimientos Musicales relevantes del ´73 - El festival del triunfo peronista


El festival del triunfo peronista

 El 31  de marzo de 1973 se realizó en Argentinos Juniors el único "Festival" dedicado a festejar la reciente victoria de Héctor Cámpora. 




El Perón Rock Festival









Alberto Fernandez, que fue testigo del mismo, hablando sobre el Festival del Triunfo Peronista


 Ocurrió el 31 de marzo de 1973, un día después de que la Junta Electoral confirmara la victoria de Héctor Cámpora. 

El candidato del Frente Justicialista de Liberación se había impuesto el domingo 11 por el 49,56 por ciento de los votos, apenas unos décimos debajo del 50,01 necesario para evitar el balotaje previsto para el 15 de abril (la única vez que se dispuso ese mecanismo antes de la reforma constitucional del ’94), pero Ricardo Balbín, que había cosechado apenas el 21,29 y no tenía chances técnicas de remontar semejante desventaja, se tomó 19 días para anunciar su retiro, definiendo así la disputa presidencial.

Aquel sábado 31 de marzo del ‘73 se produjeron en el estadio de Argentinos Juniors dos hitos simultáneos. Por un lado, el único festejo oficial del primer éxito electoral del peronismo tras 18 años de proscripción. Pero, al mismo tiempo, el acercamiento fundacional entre la política democrática y el rock argentino. Lo denominaron Festival del Triunfo Peronista y en la cartelera figuraban jóvenes que hoy consideramos próceres de esa expresión cultural como Charly García (con Sui Generis), Luis Alberto Spinetta (junto a Pescado Rabioso), Pappo, Pajarito Zaguri y tres malescritros: León “Giecco”, “Lito” Nebbia y un tal Gabriel a secas, que en realidad no era un muchacho, sino Gabriela Parodi, la primera mujer que grabó un disco en ese escena.


El productor Jorge Álvarez, organizador del evento, recordó en varias entrevistas que el propio Perón lo había llamado por teléfono desde Madrid para solicitarle la organización de ese evento. Imaginar al General enunciando la palabra “rock” con su voz aguardentosa puede parecer surrealista, pero lo cierto es que ya en 1962 había contratado para que tocara en Guardia de Hierro a Los Pekenikes, banda pionera del rock en España y con la que colaboró regalándole la guitarra Fender Stratocaster que definiría su tradicional e influyente sonido. Evidentemente el peronismo estaba al tanto de esa expresión que en Argentina comenzaría a ganar adeptos tras el éxito comercial del disco “La balsa” publicado por Los Gatos en 1967.
 Entre el público había una extraña mezcla entre militantes políticos, seguidores de los artistas, banderas que decían “Liberación o dependencia” y olor a patchouli. Abajo todo parecía fluir en buena sintonía. Pero los problemas estaban arriba. “Antes de subir al escenario, un tipo me dijo que gritara ‘Viva Evita’ cuando fuera al palco. Bueno, está bien. Al minuto llegó otro que me dice que ni se me ocurra hablar de Evita, que mencionara a Isabelita. Y otro me pide que nombre a Cámpora. ¡Ese día me confiaron tanto, que termine yéndome a Brasil al poco tiempo!”, recordó quien, efectivamente, a las pocas semanas se fue a Buzios, ciudad en la que reside actualmente.
Billy Bond.
El relato de Billy Bond, en apariencia divertido y superficial, sublimó en verdad las internas que el peronismo estaba padeciendo y que luego se acelerarían durante esos tres años posteriores. Los relatos más divulgados habla de las peleas entre la derecha y la izquierda, los sindicatos y los Montoneros, la Triple A y sus perseguidos, el propio Perón y los “imberbes” echados de Plaza de Mayo trece meses después, pero aquel festival realizado en el día uno del triunfo de Cámpora exhibía las fracturas hasta en los detalles más sencillos y ridículos.


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